Si no es para destruir el capitalismo… ¿para qué?

Huracanes en EEUU, terremotos en Centramérica, tsunamis en Japón. Contaminación nuclear con opacidad informativa, destrucción del territorio por grandes empresas en todos los lugares del mundo, guerras imperialistas en Libia, Irak, Afganistán, por el control de los recursos naturales y la posición geoestratégica. Empeoramiento de condiciones de trabajo en Occidente (perdida de pensiones, aumento del paro, disminución de salarios, desmantelamiento de sanidad, educación y asistencia social), mantenimiento (o empeoramiento) de condiciones de vida en países pobres, destrucción de modos de vida locales en todo el mundo, revueltas en el Magreb y otros países árabes, huelgas y manifestaciones en Grecia, Chile, Reino Unido, Francia, España, Italia…

El capitalismo, como sistema basado en el dinero y la mercancía, en la esclavitud del trabajo asalariado y el miedo a la exclusión social, es responsable de lo que pasa. Hasta que no cuestionemos la esencia del Capital y el Estado que lo respalda, no habrá cambios sustanciales. No queremos la gestión de los hospitales, de las escuelas, de la asistencia a lxs necesitadxs (necesitadxs precisamente por la misma precariedad que produce este sistema), mientras exista dinero, mercancías y relaciones mediadas por ellos. No queremos la gestión de algo basado en los mismos presupuestos. Queremos su desaparición. Y sabemos (al menos intuimos por la fuerza de la memoria, de la historia) que no habrá cambio sin violencia porque lxs que viven bien a costa de esto no querrán perder sus derechos. Entre ellxs políticos, empresarios, banqueros, especuladores de todo pelaje, comerciantes… Esto, a nuestro pesar.

Desde hoy los telediarios ya empiezan a cuestionar las acampadas. Ahora ya dan problemas. Desde lxs que llevan un negocio al lado y se ven afectados en sus ventas hasta los que distribuyen mercancías y ven dificultado el paso. Porque habrá problemas para celebrar la victoria del Barça o porque hay que hacer un desfile militar. Las excusas son variadas. La noticia ya no satisface el ansia de novedad. Es lo que tiene la vida de consumo y el consumo de la vida.

Si se quiere seguir adelante habrá que decidir si sequiere cuestionar realmente el status quo del capitalismo o replegarse hasta desaparecer tras 5, 10 ó 15 propuestas formales de mejorar lo existente (en nuestro ámbito nacional[1]) y esperar a que ‘nuestros políticos’ las hagan realidad. Y luego… hasta ´el próximo momento de indignación. La alternativa pasa por interrumpir la circulación del capital, la toma de lo que necesitamos, la ruptura con los gestores de la salud, de la educación, de la seguridad, de la defensa, de la cultura… y la propia organización y autogestión. Seguro que todxs no estaremos de acuerdo, pero habrá que arriesgarse.

[1] No olvidemos que lxs griegxs dependen también de lo que hagamos el resto de explotadxs de otros países. En los últimos días piden solidaridad internacional. Allí las condiciones son ya insostenibles y el Capital no tiene nada que ofrecerles, por lo que la represión es la respuesta del Estado. La revuelta permanente es la mejor solidaridad con nuestrxs hermanxs.

http://amotinadxs.blogspot.com/

Atacamos a la maquinaria del capitalismo

La noche del domingo 15 de mayo atacamos a una excavadora de una obra de la calle Freser, con un artefacto incendiario.

La acción fue motivada por varias razones.

1. La economía catalana se funda sobre dos pilares: el sector de la construcción y el del turismo. Los dos producen un efecto conjunto que provoca la destrucción de todo lo que queremos. La desaparición de los bosques, campos y playas naturales; la contaminación de los ríos y el aire; la transformación de barrios populares en parques temáticos, tiendas para turistas o pisos caros con una arquitectura carcelaria; la imposición de trabajos indignos en el sector servicios o en el sector de la construcción, basado en la explotación de inmigrantes.

Nos enfrentamos al crecimiento desenfrenado del capitalismo y a la invasión de nuestros barrios. Estes hechos constituyen una guerra contra nosotrxs.

2. Todavía estamos en plena crisis, una crisis provocada por la especulación financiera, que en Catalunya se manifiesta por un imperativo de construir más edificios a pesar de la altísima cantidad de edificios vacíos, y las gruas empiezan a rascar los cielos de Barcelona de nuevo. Queremos que los ricos sientan la crisis también, que el fuego de nuestra rabia les haga sudar.

3. Entendemos que la crisis es una simple función de los ciclos del capitalismo. Por lo tanto, atacamos el símbolo de la bonanza económica: el crecimiento.

4. Por último, queríamos secundar los días de acción en solidaridad con lxs compas griegxs — luchando contra el Estado y el fascismo — y mandarles un saludo revolucionario. También queremos animar a la revuelta y el ataque en todas partes. El capitalismo es omnipresente, por lo tanto es fácil de atacar. Con suficientes ganas y gasolina, podríamos acabar con muchos de los proyectos de nuestros enemigos.

POR LA EXTENSIÓN DE LA REVUELTA
–unxs anarquistas

INFO EXTRETA DE INDYMEDIA

[Opinions Plç.Catalunya] Carta abierta a algunxs compas anarquistas, de una participante en #acampadabcn

si te dejas sorprender, quizás te sorprendas a ti mism@ y junt@s les sorprenderemos a ellos.
No sé muy bien cómo empezar, pero siento la necesidad de formular una crítica -desde el respeto y las ganas de un entendimiento mútuo- a una parte de las acciones y discursos elaborados acerca de la campada de plaza Catalunya por algun@s compañer@s que se definen anarquistas. Primero decir que durante mucho tiempo me he definido como anarquista y que siento que muchas cosas que estoy viendo, escuchando, sintiendo en la peñita anarquista me alejan cada vez más de esta identidad. Esto es un proceso lento y llevo años con mis dudas pero creo que podemos abrir un debate para intentar saber hasta dónde podemos ir juntos o no, para pensar un poco cuándo y como haremos fuerza codo a codo y cuando sera mejor dejarnos espacio y tiempo…

Lo que más me duele de muchas posturas anarquistas es el desprecio generalizado por defecto hacia los demás.

¿Compañer@s, si tanto habláis de igualdad y del fin de la opresión, como podéis mirar por encima a alguien porque no es anarquista?

¿Habéis nacido anarquistas? O os parece que sois los elegidos, los que han visto la luz?
¿Pensáis que como habéis “elegido” la mejor ideología del mundo, vuestra lectura de una situación se puede basar exclusivamente en ella?
¿En vuestras vidas no habéis tenido momentos de exploración política? de dudas? no habéis estado en movidas sin saber exactamente el porque el como el que y todas estas cosas?
¿Pueden l@s “verdader@s revolucionari@s” tener un papel conservador por miedo a salir de lo existente, de la pose antisistema?
Para mí, la lucha por la emancipación social requiere de un trabajo personal y colectivo basado en la humildad, la generosidad y la empatía, y muchas veces no la veo cuando hablo con vosotr@s…

En Barcelona llevamos años atascados en un gueto sociológico, ideológico, estético y muchas veces generacional. Esta crítica la compartimos tod@s así que no me voy a extender pero quizás si queremos pistas para superar esta situación hay que apostar por posturas menos identitarias y menos despectivas (aquí me refiero a temas estrictamente políticos porque, en general, respecto a otros asuntos de la vida no siento a mis compañer@s anarquistas tan segur@s de sí mism@s). Yo he aprendido muchísimo en ese sentido en la campada y estoy muy agradecido a esa gente que no piensa como yo y ha participado en la construcción de esta aventura.

No se trata de obviar nuestra sensibilidad radicalmente crítica hacia este mundo y muchas de las cosas que se reproducen en la campada. Pero quizás sería interesante reflexionar sobre la postura de opinadores exteriores, que no participan en ninguna lucha con incidencia en la sociedad porque no les parece lo suficientemente pura.

A veces me parece que es mas fácil quedarse en la pose revolucionaria que dejarse sorprender por los demás, con el riesgo de equivocarse o que se nos agrieten nuestras grandes certidumbres…

Una de las criticas mas fuertes contra esta campada viene del típico tema del poder en las asambleas. Obviamente hay relaciones de poder en la asamblea general, obviamente la toma de decisión entre miles de personas deja mucho que desear y más cuando se pretende realizar la vía el “consenso”. De hecho, algun@s militantes antiautoritari@s han tenido un papel muy interesante en debates, críticas y construcción de propuestas alternativas a estas forma de organizarnos. Porque eso sí, cualquiera que haya vivido un movimiento tan heterogéneo y masivo y habiendo tanta preocupación por la horizontalidad… que venga a animar una charla o un debate sobre su experiencia, ¡seguro habrá mucha gente interesada! Yo nunca había visto a miles de personas participar en una misma asamblea, debatir con la peña que tiene alrededor y apropiarse de tal manera las cuestiones sociales. Creo que uno de los consensos más fáciles de tomar en esta asamblea podría ser la respuesta a la pregunta “¿se pueden hacer mejor las asambleas?” Todo el mundo lo tiene claro, estamos aprendiendo. No sabemos donde vamos pero sabemos que con constancia y esfuerzo podemos ir lejos… y que lo más interesante es el proceso.

Muchos ataques refieren la existencia de una organización que desde la sombra podría manipular a las miles de mentes críticas concentradas en la plaza. La historia nos demuestra que grupos (y incluyo grupos anarquistas) siempre han intentado condicionar las protestas colectivas, con sus estrategias y sus ideas, y constituírse así en un pequeño grupo de poder. No seamos ingenuos; aquí también se dan dinámicas de esas, pero la forma tan caótica/liquida/auto-organizada del campo les complica bastante el trabajo. Aun así es imprescindible desarrollar un atención colectiva hacia este tema a través de las practicas de los demás y las nuestras. Pero ¿por qué condenar a alguien sólo por pertenecer a tal o cual organización, a tal o cual banda de colegas? ¿Podemos imaginar formas de cooperar entre personas con sensibilidades distintas que no se basen exclusivamente en la desconfianza y el mal rollo? Creo que esta acampada nos da pistas, sólo depende de ti explorarlas o no.

En fin, la fuerza subversiva de esta acampada no está en la asamblea general. Si te pasas por la cocina a cortar frutas con Antonio y Mariela, por una de las comisiones que se están dejando la piel en la autogestión de un espacio publico ocupado, por bandas de colegas debatiendo ilusionadísimas con las idea de conspirar contra los politicos, si miras la emoción de abuelas revolucionarias, si escuchas una tertulia en medio de la plaza sobre la soledad en nuestra sociedad moderna, si ves a personas llenarse de ilusión gritando a pulmón “ningú ens representa”… si te dejas sorprender, quizás te sorprendas a ti mism@ y junt@s les sorprenderemos a ellos (políticos, banqueros y demás escoria) construyendo fuerzas que permitan resistir al mundo que nos imponen cada día.

el debate queda abierto…
y ¡nos vemos por las plazas!

INFO EXTRETA DE INDYMEDIA